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  <title>Elena Martín</title>
  <description><![CDATA[Qué hay de bueno]]></description>
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  <dc:date>2010-09-06T03:39:59+02:00</dc:date>
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   <title>Bienvenidos</title>
   <pubDate>Sun, 07 Nov 2010 21:31:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bienvenida]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      Hola, amigos.       <br />
       Gracias por visitar este blog.        <br />
                                       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <title>La Gente Buena</title>
   <pubDate>Thu, 19 Aug 2010 12:41:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bienvenida]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
             <br />
              <br />
       Mi hermana Celina me lleva en coche a la estación de tren. Por la conversación mantenida, nuestro estado de ánimo es de zozobra. Es difícil alejar el pasado más pegajoso y,  hasta ahora, en la mayoría de las ocasiones en las que estamos varios de nosotros juntos, se interpone.        <br />
              <br />
       De pronto, un hombre que pasea por la acera, se tambalea y cae. Estamos a unos doscientos metros y antes de pensar si quiera en parar el coche para socorrerle, una joven que caminaba tras él le recoge, una mujer cruza de acera con la misma intención y un motorista que iba delante de nosotras, aparca la moto, se quita el casco y se dirige rápidamente hacia el grupo. Actúan con eficiencia y rapidez. La chica se descuelga el bolso y delicada, pero enérgicamente se lo coloca bajo la cabeza; la mujer le pregunta algo (supongo que su nombre) y el motorista llama por teléfono. Parecen movimientos orquestados y ensayados.        <br />
       Mi hermana duda en parar y yo la detengo.  Tres personas eficaces son suficientes, lo único que haríamos sería estorbar y posiblemente aturdir aún más al individuo.        <br />
              <br />
       Mi estado de ánimo cambia. El pasado ha dejado de estar presente. Mi ser se clarifica y centra. Y pienso: Esto es importante. Y hermoso. Comento a Celina que siempre que le ha ocurrido un percance a alguien en la calle, he visto a gente ayudando. Y ella me contesta diciendo que la realidad es que la gente, en general, es buena.        <br />
              <br />
       He oído en numerosas ocasiones casos de accidentes no atendidos, de personas que han sufrido daños y se han visto solas, despreciadas e invisibles ante los demás. No dudo que exista esa realidad, pero para mí es más frecuente la fraterna.        <br />
              <br />
       Me acuerdo de mi hijo Daniel y su voluntariado en la Cruz Roja. De su preciosa y necesaria labor y la de tantas personas. Hasta que él ha entrado a formar parte, no me había parado a pensar en las horas entregadas, el cariño y la alegría con la que se ofrecen a cambio de calor en el corazón y la satisfacción de saber que participas para que esto que llamamos mundo siga funcionando.        <br />
              <br />
       Mi tendencia al optimismo no tiene mérito. Es fruto de mis vivencias. He conocido a personas cuyos actos me han herido profundamente y no voy a justificar el dolor infligido. Ni tampoco daré una explicación causal de los males perpetrados por seres fatídicamente conocidos por la historia, pero mi realidad más cercana, la realidad cuantitativa de mi entorno, es la de la bondad.        <br />
       Mi abuela Basi;  mi madre; mis hermanos Celina, Juan Ramón, Joaquín, Paloma, Natalia, Eva. Mi hijo Daniel.  Amigos como Sole;  Manolo; Nieves; Amparo; Elena; Marisol; Julia; Alberto; Pepe… Y tantas personas que me han rodeado y me rodean.        <br />
              <br />
       La mayoría de ellos han transformado experiencias dolorosas en generosidad.        <br />
              <br />
       Creo que lo que conocemos como bondad es un tipo de inteligencia. Con ella obtienes paz. Y sirve de antídoto contra el dolor. Acompañando y aliviando  el dolor de otros aplacas el tuyo propio. Porque con el tiempo te das cuenta de que el dolor es el mismo para todos. El sufrimiento es Humanidad. Da igual que no hayas sentido una pérdida en concreto. En la memoria del alma está.        <br />
              <br />
       Leí hace tiempo lo que en Psicología Positiva se conoce como sentimiento de Elevación (mis disculpas por si la descripción no es del todo exacta). Al presenciar un acto altruista o bondadoso,  se produce en nosotros una sensación de calidez, bienestar que a su vez genera deseos de realizar actos en la misma línea. Produciendo ondas expansivas de actos positivos.         <br />
              <br />
       Mis recuerdos están llenos de estos actos.        <br />
       - Estoy muy nerviosa, quédate conmigo hasta que me duerma ¿vale?-         <br />
              <br />
       - Sí, recuerdo muy bien cuando me llevabas con tus amigos a pesar de ser una enana. Fue muy generoso por tu parte dedicarme tanto tiempo cuando otras personas a esa edad lo que desean es pasar de la familia y sobre todo de los hermanos pequeños para divertirse con sus amigos. Hiciste conmigo lo que nadie pudo hacer por ti y te lo agradezco de todo corazón. -        <br />
              <br />
       - No te imaginas lo que ha supuesto para mí estos días de descanso en tu casa. Gracias por tus cuidados y por los trabajos que hemos hecho juntas. Para mí esto ha significado un antes y un después.-        <br />
              <br />
       - Hermana, de nuevo te acuerdas de mí casi antes que de ti. No sé cómo agradecértelo.        <br />
              <br />
       - Gracias, amigo, por llamarme todos los días en estos momentos duros de mi vida. Me siento acompañada y querida. Esto me hace mucho bien. -        <br />
              <br />
       - Pero hombre,  ¿cómo va a costar cinco mil pesetas este pedazo de fósil (ammonites para más información) y encima me vas a regalar la geoda? De ninguna manera, o me subes bastante el precio o no hay más que hablar.-       <br />
              <br />
                                                Y tantos regalos.        <br />
              <br />
              <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <title>COGE EL DINERO Y QUÉDATE TRANQUILO</title>
   <pubDate>Mon, 09 Aug 2010 16:06:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; float:left; padding-right: 1ex;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/2276995-3182066.jpg" alt="COGE EL DINERO Y QUÉDATE TRANQUILO" title="COGE EL DINERO Y QUÉDATE TRANQUILO" />
     </div>
     <div>
             <br />
              <br />
       Más allá de la realidad tangible de no tener lo suficiente me parece interesante profundizar en aquello en lo que sintonizamos en épocas de escasez económica.        <br />
       Siempre me viene a la mente una frase de la película “Charlie y la fábrica de  chocolate” en la que, hablando del dinero del premio, el abuelo le dice a Charlie que cómo se va a preocupar por algo de lo que hay millones y millones repartido por todo el mundo, que se fabrica diariamente en todos los países y que está en circulación alrededor suyo. Algo así decía, que el dinero no es único ni especial y que no hay que preocuparse por él. Sólo hay que alargar la mano.        <br />
              <br />
       Estoy completamente de acuerdo, lo que ocurre es que a menudo se nos olvida algo tan sencillo como eso. Como también se nos olvidan cosas fáciles y de cajón como respetarnos a nosotros mismos no participando de situaciones que nos agredan o facilitando que otros lo hagan o de que la mejor manera de ser egoísta, de pensar en nosotros mismos, es pensar y actuar también para los demás. Algo de cajón.       <br />
               <br />
       ¿Cómo se alarga la mano?       <br />
              <br />
       Cuando no tenemos empleo nos invade un sentimiento de culpabilidad. De no ser lo bastante bueno para que nos contraten. De no estar haciendo lo suficiente para salir de esa situación. Nos sentimos acomplejados  ante los demás.  Ellos son capaces y yo no. Me siento fracasado. No cumplo las expectativas que se pusieron en mí. He fallado a mis familiares. No soy capaz de ofrecerles una mínima estabilidad. Me siento inútil.        <br />
              <br />
       Sintonizamos con el miedo. Nos invade y paraliza la angustia. Nos trasladamos a un futuro. A un futuro  angustioso.         <br />
              <br />
       Pero sabemos que somos capaces de afrontar más de lo que suponemos.       <br />
       Desde un aparente  estado  de  “normalidad”,  creemos que no seremos capaces de afrontar nada que suponga un cambio drástico en nuestras vidas, cualquier desbarajuste en un ilusorio equilibrio nos parece incómodo, desapacible, ajeno a nosotros y queremos que desaparezca. Cuando la realidad es que en lo que llamamos  equilibrio todo esto es normal. La incapacidad de un familiar que tiene que vivir con nosotros,  la inestabilidad económica, una enfermedad, tener altibajos emocionales…       <br />
              <br />
       Esta mañana hablaba con un compañero actor de profesión. Me comentaba que le pasa una cosa muy absurda (a mí me ha pasado): cuando está representando una obra de teatro o participando en alguna serie de televisión, sus vecinos, conocidos y familiares le miran con admiración y tienen para con él una actitud casi reverente. Cuando le peguntan por el trabajo y él contesta que no tiene en esos momentos, la actitud se convierte en compasiva, paternal, se permiten darle consejos sobre su futuro (-¿Por qué no te dedicas a la decoración, con el buen gusto que tienes?-) y le miran con un claro deje de superioridad.        <br />
       ¿Qué ha pasado? Él sigue siendo la misma persona en una situación y en otra. Pero parece que lo que los demás perciben es una grieta en su aparente modelo de vida. Grieta en la que se les presenta la golosa posibilidad de ponerse por encima de alguien, de decirle cómo tiene que vivir su vida, de pensar que, a pesar de todo, ellos tienen más suerte, o han sabido elegir mejor.        <br />
              <br />
       ¿Cómo se alarga la mano?       <br />
              <br />
              <br />
       Mi hermana Natalia me contaba una parábola en la que un hombre que quería alcanzar la iluminación se acercaba a su maestro “disfrazado” de ser espiritual: larga túnica blanca, cuidada melena aparentemente despeinada, cómodas sandalias de buen cuero que aparentan sencillez…       <br />
       El sujeto se acerca al maestro y le pide las claves para la iluminación. El maestro le pregunta  cómo se gana la vida a lo que el “hombre espiritual” le contesta: -No necesito ganarme la vida, el Padre me mantiene-. El maestro replica: - ¿Y no crees que ya eres mayor para seguir viviendo del Padre y que va siendo hora de responsabilizarte de tu vida?       <br />
              <br />
       Alargar la mano seguramente es ponerse en otro sitio para desde ahí observarte.       <br />
              <br />
       Alargar la mano es aceptar que lo que hay hoy es lo que sembraste ayer y que sea lo que sea está bien.  Que hay que aplicar valor (el miedo entonces se desvanece) energía, ilusión y paciencia para conseguirlo.        <br />
              <br />
       Alargar la mano para conseguir lo que necesitas (lo necesario es tranquilidad, madurez, sabiduría. Con todo lo que eso conlleva) seguramente es dedicar el tiempo y la energía necesaria para cada aspecto de nuestra vida. Sin perder de vista la verdadera finalidad.        <br />
              <br />
       La de cada uno.         <br />
              <br />
              <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
     <div>
      
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
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   <title>Un Agosto de mi niñez</title>
   <pubDate>Sun, 08 Aug 2010 11:06:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; float:right; padding-left: 1ex;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/2275167-3179483.jpg" alt="Un Agosto de mi niñez" title="Un Agosto de mi niñez" />
     </div>
     <div>
      Algo quebró mi dormir, pero una vez que abrí los ojos no recordaba el motivo. No se oían ruidos ni nada que aparentemente pudiese perturbar mi sueño.        <br />
              <br />
       Me levanté de la cama y sin pensarlo me asomé a la ventana. Las contraventanas metálicas estaban echadas, así que tuve que contentarme con atisbar a través de sus rendijas. Todo estaba en calma. La pequeña piscina a la luz de la noche; los grillos con sus cantos monótonos; las sombras azules dejando paso a los recortes verdinegros de la vegetación.       <br />
              <br />
       Miré hacia arriba. El cielo estaba estrellado. Una de sus estrellas  llamó mi atención por su brillo especial. En cuestión de segundos ese brillo aumentó. El astro se convertía a una velocidad vertiginosa en un haz de luz cada vez más potente. Pronto eclipsó a la luna.        <br />
       Me sentí sobrecogida, sabiéndome testigo de un hecho maravilloso, mágico y trascendental.        <br />
       La bola de luz ocupaba gran parte del cielo y pronto lo ocultó por completo. Antes de que pudiese darme cuenta esa luz increíble que me cegaba cayó en la piscina… Era una ballena traslúcida y brillante como una luciérnaga gigante. Como una diosa de la mitología. Era muy grande y  quedó comprimida por completo tomando la forma rectangular de la piscina.        <br />
       En lugar de salpicaduras de agua, haces de luz salían de los bordillos en todas direcciones.        <br />
              <br />
       Cuando mis ojos se acostumbraron a la luz, vi su ojo. Era negro y brillante y tendría un metro de diámetro. Era un ojo bellisimo  y miraba hacia todos lados.  Me miró. Sabía que estaba allí, observándola.         <br />
       Me seguía sintiendo  sobrecogida, pero también inmensamente  protegida y llena de admiración.        <br />
              <br />
       Creo que fue un sueño porque no recuerdo como termina y porque a la mañana siguiente intenté mirar hacia arriba a través de las rendijas de la contraventana y me resultó casi imposible.        <br />
       Pero esa experiencia de comprobación no fue más vívida que la de la noche anterior.       <br />
              <br />
              <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
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   <title>Buenas Noticias</title>
   <pubDate>Wed, 28 Jul 2010 11:52:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Qué hay de bueno]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
             <br />
       Con grata sorpresa descubrí en la tienda de prensa de la Estación de Chamartín una nueva publicación. La revista bimensual "Buenas Noticias Madrid".        <br />
       Es su cuarto número.       <br />
                                               ¡Felicidades!       <br />
              <br />
       Me va llegando poco a poco la confirmación de que mi teoria sobre la necesidad de un cambio en los medios de comunicación es no solo cierta y necesaria sino también viable y tangible.        <br />
       Gracias a este equipo de profesionales que se han movilizado  para defender este derecho de todos. 
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.elenamartincalvo.com/Buenas-Noticias_a63.html</link>
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   <title>YO ME CONTROLO</title>
   <pubDate>Thu, 22 Jul 2010 11:48:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   Control frente a Aceptación      <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/2244812-3134040.jpg" alt="YO ME CONTROLO" title="YO ME CONTROLO" />
     </div>
     <div>
      -Yo me controlo mucho. Tengo que hacer grandes esfuerzos pero no me queda más remedio sin quiero domesticar mi mal carácter.       <br />
       Eso es lo que me decía un compañero cuando hablábamos sobre las manifestaciones emocionales.  Yo percibía esa tensión por controlar. Bajo su apacible personalidad no podía ocultarse una olla a presión dispuesta a explotar en el momento más inesperado.       <br />
               <br />
       Pero ¿es realmente efectivo el control, la domesticación de esos comportamientos que juzgamos inadecuados o indeseados?       <br />
       El control implica lucha, conflicto. Consiste en aplicar una fuerza para mantener a raya algo que consideramos inaceptable. Y al establecerse esa lucha otorgamos poder a aquello que queremos controlar. Porque esa emoción se va a rebelar contra la fuerza que intenta aplacarla. Al luchar contra una emoción, rasgo o tendencia,  la intentamos separar de nosotros y la colocamos enfrente. Al hacer esto cobra vida como si de un personaje se tratase. Ya no es una parte, es un todo y de esta forma, inevitablemente, adquiere aún más poder.       <br />
              <br />
       Al aceptar integramos esa emoción, la reconocemos, la observamos. Con esto no magnificamos esa emoción, por el contrario,  la hacemos una parte y por la tanto, el espacio que ocupa es pequeño, no puede invadirlo todo.        <br />
       Por ejemplo: En una reunión de trabajo se hacen una serie de comentarios que yo interpreto están dirigidos contra mi persona. Esto me hace sentir inseguro. Controlo esa inseguridad para que no se me note. Esa inseguridad cobra fuerza por la presión que ejerzo sobre ella.  Como parte del control me mantengo en silencio (si digo algo tengo miedo de no poder calibrar mis palabras)  y a causa de ello me siento cobarde. Esa cobardía seguramente se transforma, bajo la tensión, en rabia.  Rabia por ser objeto de (supuestas) descalificaciones, rabia por no ser capaz de expresarme. Rabia que seguramente proyectaré y descargaré  en otros bien  a través del enfado o de comentarios malintencionados sobre los demás:        <br />
       - ¿Sabes lo que me ha pasado en  el trabajo? ¡Qué se habrán creído! Pues fíjate que estábamos en una reunión importantísima…        <br />
       Este tipo de comentarios son una forma de agresividad y contagian el mal humor y la inquietud con igual facilidad que si presenciamos una disputa.        <br />
              <br />
       Si en esa misma reunión, al empezar a sentir esa sensación de inseguridad en lugar de intentar aplacarla la acepto, si no ejerzo fuerza sobre ella, si en lugar de dar prioridad al pensamiento se lo doy a la emoción y, por unos segundos me centro en ella observándola de la forma más aséptica posible, con toda seguridad se diluirá.            <br />
              <br />
       Y nuestra mente no necesitará continuar. No hay más. Sentir, observar y aceptar. Porque lo que sentimos no es ni bueno ni malo. Es lo que sentimos. Sus razones tendrá nuestra mente. Algo del pasado, del presente o del futuro. Pero creo que eso no es importante.        <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
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   <title>EUFORIA</title>
   <pubDate>Sat, 01 May 2010 12:05:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/2067809-2869051.jpg" alt="EUFORIA" title="EUFORIA" />
     </div>
     <div>
             <br />
       -¿No te alegras?       <br />
       - Sí, me alegro       <br />
       - Pues nadie lo diría. Parece que te da igual. Tendríamos que celebrarlo       <br />
       - Me alegro. Me parece buena noticia. Creo que lo que tú esperas es que sienta euforia. La alegría es serena. La euforia es  una subida desmedida, descontrolada.  No quiero aferrarme a ningún sentimiento. Si es desagradable, pasará. Si es grato, también pasará. Podemos celebrar la vida. Celebrar este detalle sería darle una importancia que no tiene. Me siento agradecida. Observo lo que siento y es un deseo de involucrarme en esta emoción tan placentera. Y eso me arrastra a identificarme con este yo que cree ser. Pero no soy yo. Soy simplemente. Gracias, amigo, por estar a mi lado.       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
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   <title>Clase media</title>
   <pubDate>Mon, 08 Feb 2010 02:14:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1800410-2451150.jpg" alt="Clase media" title="Clase media" />
     </div>
     <div>
      Espero para pagar en la cola de la caja entre un posiblemente carnicero y una posiblemente contable de una empresa de electrodomésticos.        <br />
       La clase media.       <br />
       Ausencia de consciencia.        <br />
              <br />
       Descubro que eso era para mí hasta ahora.        <br />
       En realidad es un reto para el ser.        <br />
              <br />
       Escapar de la mediocridad,  mejor dicho, fundirse en ella; desligarse de la cuentaahorrovivienda y lasubidadeleuribor; desvincularse de las vacaciones en Calpe; de pagar al dentista; desapegarse de notengoropaqueponerme para reencontrarse con uno mismo, con el misterio de la vida, con el maravilloso regalo de la creación, con la infinita paz encontrada en nuestro núcleo y la conexión de amor entre todo lo que es.        <br />
              <br />
       Quizá diga una tontería, pero creo que los grandes maestros han escogido vidas de riqueza o miseria. O la primera para terminar en la segunda.        <br />
       No está en mi intención criticar tales actitudes ante la materia,  ¡faltaría más! No obstante encuentro este punto medio de la riqueza en el que me encuentro un obstáculo molesto para el espíritu.        <br />
              <br />
       Es dificultoso meditar diariamente al menos una hora cuando tienes que trabajar para vivir (nunca invertir  los términos); hacer la compra y preparar comida; llevar los niños al cole, hacer los deberes con ellos.        <br />
       Los hijos te conducen con suavidad a lo terrenal. Te abren y llenan el corazón y te empujan a la intendencia.        <br />
              <br />
       En numerosas ocasiones en las que mi espíritu pugnaba por desasirse de las fachadas y ansiaba recluirme en una vida únicamente espiritual, mi hijo me traía de vuelta al mundano diario. Con una sonrisa tan bella y un amor tan puro que no he podido más que pensar que eso era lo que tenía que ser y por tanto lo mejor. Con total certeza.        <br />
              <br />
       Y así he pasado casi toda mi vida,  de puntillas a punto de elevar el vuelo o aplastada contra la tierra, sintiendo una fuerza de gravedad que me tornaba muy pesada.        <br />
       Pasando fines de semana en retiro en los que rápidamente conectaba con mi ser interior, con la belleza y el amor para después, sin solución de continuidad,  mirarme en el espejo de los otros, tratando de obtener una visión proyectada de mí satisfactoria. Tratando de gustar, de ser aceptada, de resultar profunda cuando lo que estaba movilizando era la superficie.        <br />
              <br />
       La clase media. En medio. Balanceado. Con los pies en el suelo, el corazón mediando y la cabeza   arriba.        <br />
       Utilizar la materia sin apegarse a ella. Proyectar sin desear. Estar sin subir y bajar.         <br />
              <br />
       Es un regalo esta oportunidad. Mediocre. En el medio. Se puede poco a poco llegar a estar en equilibrio. En una sociedad que te empuja pero que lo único que puede hacer es presionar. Como un dedo en un bizcocho para saber si está tierno.        <br />
       Aún queda un poco de horno, pero el color y el olor son deliciosos.        <br />
              <br />
       Creo que el próximo maestro espiritual será dependienta de El Corte Inglés.        <br />
              <br />
              <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
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   <title>Enganchados a decir malas noticias</title>
   <pubDate>Sun, 07 Feb 2010 13:36:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; float:right; padding-left: 1ex;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1868656-2554659.jpg" alt="Enganchados a decir malas noticias" title="Enganchados a decir malas noticias" />
     </div>
     <div>
             <br />
       Cogió un taburete y se sentó junto a su madre, que estaba pelando judías verdes        <br />
       - Mamá, ¿por qué disfruto contando desgracias?        <br />
       Su madre le miró sin comprender. Julio continuó:        <br />
       -  Es algo que me pasa y quiero saber por  qué. El otro día, cuando murió el padre de Isabel, fui a contárselo a todos. El año pasado, cuando la profesora de matemáticas tuvo cáncer, también me gustó hablar de ello y ayer, la hermana de Sofía tuvo un accidente muy horrible y mira, vine corriendo a casa y os lo conté.       <br />
       Su madre, sin dejar de pelar, le miró distraída y azorada        <br />
       – Bueno, Julio, eso no es algo raro.   A todos nos pasa. Y no es que nos guste, es que los humanos sentimos interés por cosas desagradables. A eso se le llama morbo.         <br />
       - ¿Morbo? – repitió Julio.         <br />
       - Sí, hijo. Morbo. Es lo que hace que veamos esos programas de televisión en los que la gente se insulta, que nos paremos a mirar un accidente o lo que dices que te pasa a ti, que cuando sucede algo terrible tienes la sensación de disfrutar hablando de ello.        <br />
       - Pues a mí no me gusta el morbo. Es que, mamá, creo que estoy enganchado.  Anoche estuve pensando en ello. Pensé que a lo mejor tengo que hablar de ello para darme cuenta de que no es a mí al que le ha pasado y que estoy a salvo. O que me pasa porque soy un poco malo y hablando de algo que es malo también, no tengo que disimular haciéndome el bueno. Después me vino la idea de que igual  pienso  que la gente se merece lo que le pasa, pero eso era tan feo que no lo quise pensar mucho.        <br />
              <br />
       Ahora había dejado la verdura y miraba fijamente a su hijo. Sus ojos brillaban. Se quitó despacio el delantal, besó a Julio en la frente y dijo:        <br />
              <br />
       - ¿Sabes qué? Que yo también estoy enganchada a decir malas noticias y tampoco me gusta el morbo.          <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
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   <title>SMS AUTOMÁTICO</title>
   <pubDate>Tue, 11 Aug 2009 23:20:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   (¿MENSAJE DESDE EL  INCONSCIENTE?)     <div style="position:relative; float:right; padding-left: 1ex;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1534532-2048344.jpg" alt="SMS AUTOMÁTICO" title="SMS AUTOMÁTICO" />
     </div>
     <div>
      No nos conviene a ninguno volver a pronunciar frases hechas, hablar de lugares comunes, participar en conversaciones mentirosas y faltas de sentido.       <br />
       Hacer esto diluye lo que eres y lo que haces aquí.       <br />
       Hace desaparecer mi grandeza.       <br />
              <br />
       Los humanos constreñimos esa grandeza en cuanto la sentimos.       <br />
       La primera medida para no hacer daño a este gran ser es mantenerse al margen.       <br />
       Apartándote de determinadas conductas te permites fluir de dentro hacia fuera.        <br />
              <br />
       La alegría más pura y elevada nace de lo más profundo de tu ser.        <br />
       Tu mente primitiva no reconoce esta fuente y desprecia este júbilo.       <br />
       Pero en el núcleo de esta mente hallamos a la otra mente, la volátil. Si abrimos la primera a la segunda vencerá La Alegría.       <br />
       La mente volátil conoce la trampa. El mundo no es verso sino acidez. No reconocer esta cualidad mundana nos resulta altamente perjudicial.       <br />
              <br />
       Mi nombre real es la luz que me acompaña desde antes de nacer a este mundo que se evapora.        <br />
       Esta luz se convierte en mi mejor talento.       <br />
       Lenta y espaciadamente podemos conseguir que aquello que considerábamos una tara se convierta en nuestra mejor virtud.       <br />
       Para conseguirlo no es necesario hacer alarde de  nuestros movimientos.       <br />
       Tampoco necesitamos conocer el mecanismo por el cual sucede esto.        <br />
       Simplemente hay que saber que casi la mitad de tu tiempo lo vas a invertir en multiplicar tu majadería.        <br />
       Y tu división se doblará.        <br />
       Por ello, dirígete con ímpetu hacia la unidad.        <br />
              <br />
       Tu inteligencia más esencial se alimenta de lo fresco y luminoso.        <br />
                                          Como un prado húmedo al sol.       <br />
              <br />
       La maravilla de tu ser está en todas direcciones.        <br />
       Conseguir esta apertura es la verdadera finalidad.       <br />
              <br />
                                                                                                                                              Cádiz, 7 Agosto       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
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   <title>SMS 2</title>
   <pubDate>Mon, 10 Aug 2009 13:36:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1558549-2084593.jpg" alt="SMS 2" title="SMS 2" />
     </div>
     <div>
      Ahora es buen momento.        <br />
       Lo que parece absurdo y difícil de expresar, tiene un significado: para protegerte de las inclemencias y aislarte, canta y baila.  Construye tus cimientos, edifica tu ser, pero no olvides cubrirte con una protección lúdica. Cuando juegas realmente, sin esfuerzo, sin una aparente acción dirigida hacia fuera, estás tejiendo el tiempo ganado de El Gran Alma.        <br />
              <br />
       La fuerza vital creativa y  fecunda tiene valor material, concreto pero mínimo. Su naturaleza es vibracional. Se expande en ondas que pueden recorrer cualquier distancia siempre que se sepa sintonizar con ellas.        <br />
              <br />
       Repugna la hipocresía cuando se lucha por algo que debiera ser natural. El pertenecer a una ideología o movimiento que abandera ideas sensatas y bondadosas no quiere decir que uno las esté llevando a cabo. Por el contrario, los ideales nos apartan de una vida plena. No se puede contener en un odre el mar. Los ideales son ideas soñadas. Ideas y sueños viven en la mente.        <br />
       Como los rituales religiosos que quieren traer al mundo físico dones místicos. Lo virtual recrea lo material y nunca viceversa.        <br />
              <br />
                                                                                                                                     Galapagar 28 Agosto       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
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   <title>SÓLO SÉ QUE SÉ NADAR</title>
   <pubDate>Wed, 01 Jul 2009 18:59:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1464228-1948042.jpg" alt="SÓLO SÉ QUE SÉ NADAR" title="SÓLO SÉ QUE SÉ NADAR" />
     </div>
     <div>
      Efectivamente, con el paso de los años descubro que en su momento creí saber lo que ahora desconozco. Creí saber lo que es bueno para unos; creí saber que sabía lo que hacía; que sabía lo que quería hacer; que era humilde; que sabía lo que es la vida; lo que es el perdón y el amor; lo que duele el dolor; lo que significa la muerte, la crueldad. Creí conocerme y ser sabia al no dudar de mis interpretaciones.        <br />
       Pero con el paso de los años descubro no que no sepa nada, sino que casi nada de lo que creí entonces me parece ahora cierto.       <br />
       Pero sé nadar.        <br />
       Ahora sé que yo no soy el centro. Que no soy el río. No soy una piedra que se hunde. Tampoco un tronco que flote a la deriva.       <br />
       Soy un ser que nada.        <br />
       Hacia una catarata o una orilla. Que traga agua y siente que es el fin. Que se hace el muerto porque sus músculos, entumecidos, le avisan de está luchando demasiado para tan poca fuerza que supone un humano  corriente arriba.        <br />
       Sé nadar.        <br />
       Sé que me rodean más seres a los que amo y asusto.        <br />
       Sé que las aguas pueden ser oscuras y traicioneras, pero que, en algunos momentos que afortunadamente son cada vez más frecuentes, siento que soy parte de ella y que mis movimientos son perfectos. Que soy poderosa y ágil.        <br />
       Ahora floto. Me sumerjo y buceo. Veo formas que se iluminan por un sol oblicuo que las baña de matices.       <br />
       Soy un ser que nada. Nada me parece ahora más importante que este conocimiento.       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
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   <link>http://www.elenamartincalvo.com/SOLO-SE-QUE-SE-NADAR_a50.html</link>
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   <title>Buenas Noticias</title>
   <pubDate>Sun, 10 May 2009 20:53:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Qué hay de bueno]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1368660-1808230.jpg" alt="Buenas Noticias" title="Buenas Noticias" />
     </div>
     <div>
      Los medios de comunicación comienzan a desterrar la regla de que solo la mala noticia es noticia. A3 Noticias incluye en su noticiario un espacio titulado: La Buena Noticia. Carles Francino, en su programa radiofónico Hoy por Hoy, de la Cadena Ser, también cuenta con  un espacio con el mismo contenido y nombre.        <br />
       Algunas revistas de publicación semanal o mensual empiezan a apostar por ofrecer, aunque sea tímidamente, un poco de bondad y hermosura.        <br />
              <br />
       Aunque hace ya casi un mes, recuerdo casi emocionada la noticia que dieron en numerosos medios:        <br />
       <span style="font-style:italic">Miles de delfines salvan a barcos chinos del ataque de piratas somalíes       <br />
       Según la Radio Internacional de China, los delfines rodearon a un grupo de barcos mercantes chinos que navegaban por el golfo de Adén escoltados por buques militares de su país. Los delfines formaron una barrera que impidió a las lanchas de los piratas acercarse a los barcos chinos, lo cual les obligó a retroceder.</span>       <br />
              <br />
       No he tenido mucho tiempo para buscar hoy buenas noticias, porque las agencias de prensa no suelen recogerlas y hay que dedicar horas para encontrarlas entre las cifras de gripe A, asesinatos varios y demás desgracias. Pero aunque no pueda dejar aquí constancia de alguna de ellas, puedo asegurar desde estas líneas que ocurren. No es que tenga una corazonada, como la tiene Madrid con sus Olimpiadas, tengo una absoluta CERTEZA.       <br />
              <br />
       Hoy ha llovido y ha salido el sol y he amado y me he enfadado y he sentido dolor.        <br />
       Y recuerdo todos los buenos momentos de esta semana. El compañerismo con mis amigos de la radio, las cualidades y fotografías de mi hijo, el taller del jueves que creí me supondría un reto y resultó un regalo, la ayuda de amigos que no pensé recibiría, la cena que esperaba tensa y fue divertida. La visita al teatro con familia a familia.        <br />
       El corazón abierto.       <br />
                                              <br />
       Mis buenas noticias son las tuyas. Las buenas noticias del mundo son de todos. ¡Queremos saberlas!       <br />
               <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <photo:imgsrc>http://www.elenamartincalvo.com/photo/imagette-1368660-1808230.jpg</photo:imgsrc>
   <link>http://www.elenamartincalvo.com/Buenas-Noticias_a48.html</link>
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   <title>“KRISIS”</title>
   <pubDate>Sun, 10 May 2009 20:40:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   Os informo de la publicación del texto transdisciplinar “KRISIS”, en el que, desde la Medicina, la Psiquiatría, la Psicología, la Filosofía, la Pedagogía, el Arte, etc. se ofrece un abanico sugestivo de análisis, posibilidades y alternativas al contexto actual.     <div>
      M. Almendro (Coord.),       <br />
       F. Mayor Zaragoza, J.M. Prieto, A. Calles, R. Blasco, V. Gawel, S. Harguindey, S. Grof, V.J. Wukmir, M.P. González. L. Caturla, A. De la Herrán, T. Álvaro, A. Mª Aluja Farré, E. Juan Linares, Mª J. Hermoso y J. C. Aguirre, I. Colón, W. Jäger, M. Toscano y G. Ancochea, V. Merlo, E. Gastelumendi Dargent, A. Díaz Rueda, S. Krippner, T. Pardo, A. Gangadean, y J. Pigem.          <br />
               <br />
       Ediciones La Llave.       <br />
              <br />
       Se presentará en la UAM (Universidad Autónoma de Madrid) el próximo jueves, 14 de mayo, a las 12.30 h., en el salón de actos de la Facultad de Formación de Profesorado y Educación.       <br />
              <br />
              <br />
       SINOPSIS       <br />
       Crisis, quizás sea la única palabra que no entra en crisis. Es más, cotiza al alza. Sus fantasmas: guerras, hambre, paro, terrorismo, inmigración, delincuencia, violencia, enfermedades, cambios climáticos desastres naturales provocados por el ser humano y hasta el silencioso -relativismo y universalismo ingenuos- enhebran los informativos diarios.       <br />
              <br />
       El mayor problema de la humanidad podría ser el que más se ignora: el oscurecimiento de la conciencia y la crisis de valores subyacentes. Valores como el amor, la espiritualidad, la trascendencia, la autorrealización, la felicidad, el “conócete a ti mismo”…son ignorados o penalizados por nuestra cultura.       <br />
              <br />
       ¿Dónde están las raíces del fracaso? El derrape de nuestro tiempo, la crisis psicológica, social, ecológica…?       <br />
              <br />
       Aunque la mayor parte de la población se decanta por seguir el modelo oficial para ser feliz, cada vez hay más personas que buscan la salud natural y la mirada hacia si mismos; tratando de encontrar sentido a sus vidas, alejándose de la programación neuro-informativa que se ejerce sobre el hombre-masa.       <br />
       Sobre ello habla este libro.       <br />
              <br />
       Da la impresión de que estamos acercándonos al gran cambio. Que se ha agotado la vía patriarcal, materialista, mecánica y consumista.       <br />
              <br />
       Cada vez se levantan mas voces cuestionando la obsolescencia de nuestra cultura y  la imperiosa necesidad de abrir los ojos a otros horizontes para encontrar nuevos paradigmas que favorezcan un cambio beneficioso para la humanidad.       <br />
              <br />
       Este libro presenta un abanico sugestivo e innovador de la crisis a través de curtidos profesionales de la medicina, psiquiatría, psicología, educación, arte… que desde sus campos y experiencias personales nos ofrecen posibilidades y alternativas para afrontarla.       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.elenamartincalvo.com/KRISIS_a47.html</link>
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   <title>VAMOS A CONTAR MENTIRAS</title>
   <pubDate>Fri, 20 Feb 2009 14:14:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Teatro]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1896081-2598136.jpg" alt="VAMOS A CONTAR MENTIRAS" title="VAMOS A CONTAR MENTIRAS" />
     </div>
     <div>
      Estamos en el teatro Marquina con esta divertidísima obra de Alfonso Paso.        <br />
              <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
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   <title>En el 2008 hubo cinco veces menos incendios que el año anterior</title>
   <pubDate>Sun, 18 Jan 2009 19:31:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Qué hay de bueno]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   # El número de hectáreas calcinadas descendió a la mitad.
# Son datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.
# Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco sufrieron la mitad de los incendios forestale     <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1187139-1542301.jpg" alt="En el 2008 hubo cinco veces menos incendios que el año anterior" title="En el 2008 hubo cinco veces menos incendios que el año anterior" />
     </div>
     <div>
      La superficie forestal arrasada por el fuego el pasado año se ha reducido a la mitad respecto a 2007 y el número de grandes incendios es cinco veces menor, según los últimos datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.       <br />
              <br />
       <b>Esta es la noticia 619 del servidor de noticias que suelo consultar. Es la primera buena noticia que encuentro. Relativamente buena, claro está, porque la cuestión es que desciende el número de unos incendios que, en la mayoría de los casos, no debieran existir.</b>       <br />
              <br />
       <b>Dudo en continuar buscando buenas noticias, algo que hago habitualmente. Pero la idea de contemplar las más de 60 páginas que me quedan de actualidad y sus consiguientes:</b>       <br />
       <span style="font-style:italic"><b>muere una mujer de gripe aviar; el precio de la vivienda sube (o cae, ahora no recuerdo bien. En cualquier caso, lo que sea peor); la gripe de este año será la peor de la historia; trágico accidente de automóvil; Rusia...; Israel...; ... </b></span>       <br />
       <b>me hacen desistir en mi empeño. </b>       <br />
              <br />
       <b>No puedo creer (sí, ya sé que llevo mucho tiempo diciendo esto) que se continue en la creencia de que solo la mala noticia es noticia.        <br />
       Es necesario que sepamos a través de los medios de comunicación (para tanta gente "el único medio" de comunicación) el número de personas que han llegado sanas y salvas  a sus hogares. Las operaciones que se han realizado con éxito en tal o cual hospital de esta o aquella ciudad. Que un hombre ha amado a su vecino en Finlandia. Que millones de personas han aportado algo de sí para conrtribuir al bienestar de los demás. Que el precio de la gasolina ha bajado. Que miles de vehículos han circulado hoy por las carreteras españolas sin sufrir accidentes. Que un estudio en el que trabajan cincuenta personas intenta buscar soluciones a una enfermedad difícil. Que hoy han nacido doscientos niños llenos de salud y vitalidad. Que ancianos de una residencia cuentan con un programa de acompañamiento efectuado por jóvenes que les hacen recordar cómo se ve la vida cuando no se sabe que se termina.</b>       <br />
              <br />
       <b>Solo lo que ocurre de nuevas es noticia. El mundo cada día es noticia. Nuestra vida es noticia.        <br />
       La belleza, la bondad, la simpatía, la inocencia, la fraternidad son, sin ninguna duda un hecho real       <br />
       ¡SON BUENAS NOTICIAS!</b>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
     <div>
      
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
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   <title>DESEOS</title>
   <pubDate>Sun, 11 Jan 2009 20:53:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
             <br />
       <b>Deseo</b>: Movimiento afectivo hacia algo que se apetece.       <br />
       <b>Proyecto</b>: Designio o pensamiento de ejecutar algo       <br />
              <br />
               <br />
       <span style="font-style:italic">Mi mayor deseo es encontrar pareja y ser amado; mi mayor deseo es tener mucho dinero; mi mayor deseo es comprarme un chalet; mi mayor deseo es ser famoso; mi mayor deseo es ser reconocido; mi mayor deseo es que mis padres se reconcilien; mi mayor deseo es que no muera mi mujer gravemente enferma...</span>       <br />
              <br />
       ¿Qué pasa cuando nuestro mayor deseo es nuestra mayor frustración?       <br />
       ¿Puede ser que una cosa se convierta en la otra?       <br />
       Quizá esto sea el indicativo de que ese deseo era en realidad algo fuera de la realidad. Me pregunto por la naturaleza de los deseos, ¿qué son realmente? ¿Son sanos? ¿Nos ayudan a crecer, a vivir?       <br />
       ¿Se puede hablar de los deseos como perspectivas, proyectos?        <br />
       Me planteo la posibilidad de que las apetencias (guiándome por la descripción de deseo del diccionario) no tengan en realidad porqué cumplirse. Un deseo quizá no sea una meta. Una meta quizá no sea un propósito. Un propósito quizá no sea un proyecto.        <br />
       En último caso, me gusta más la idea de los proyectos que de los deseos. En un deseo puede intervenir la fantasía y anhelar algo que tiene un componente irreal  puede desembocar, como me preguntaba en un principio, en una frustración.        <br />
       Los proyectos los construimos basándonos en nuestras posibilidades y aúnan nuestra capacidad con nuestra posibilidad.        <br />
       Les “deseo” que en este año que acaba de comenzar, puedan llevar a cabo su “proyecto” más íntimo y el que más útil resulte para sus vidas.       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.elenamartincalvo.com/DESEOS_a45.html</link>
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   <title>Un grupo investigador ofrece un método para integrar inmigrantes</title>
   <pubDate>Sat, 10 Jan 2009 14:59:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Qué hay de bueno]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   El sistema ha sido premiado por el Ministerio de Educación
S. VIZOSO - Santiago - 10/01/2009 El País (Galicia)
     <div>
      La escuela es la institución más valorada por los extranjeros que buscan un futuro en Galicia, el lugar donde se sienten mejor acogidos. Cuando llevan a sus hijos, explican ellos mismos, dejan de ser una estadística o un contingente de mano de obra. Por eso investigadores de la Facultad de Ciencias de la Educación de Santiago han diseñado un sistema para impulsar desde las aulas la integración de los inmigrantes en el resto de la sociedad. Los autores del programa, que ha recibido un premio del Ministerio de Educación, están dispuestos a ceder la fórmula a aquellos colegios o ayuntamientos que quieran aplicarla.       <br />
              <br />
       Los investigadores dirigidos por Mar Lorenzo pusieron a prueba su método durante un trimestre en los diez colegios de Galicia con más alumnos inmigrantes, ubicados en Vigo, Negreira, Ames, Burela, Vilagarcía de Arousa, A Coruña y Santiago. Movilizaron a unas 600 familias para una encuesta y horas de coloquio con educadores, trabajadores sociales y padres gallegos.       <br />
              <br />
       En tres meses lograron derribar alguno de los muros que separan a los que llegan de quienes les reciben. Mujeres marroquíes que desconocían tanto el gallego como el castellano, y que se comunicaron con los investigadores a través de dos niñas traductoras, acudieron al Ayuntamiento de Negreira en busca de cursos para aprender el idioma. Y un padre de Ames, originario de la Europa no comunitaria, se presentó a las elecciones para formar parte del consejo escolar.       <br />
              <br />
       Las participantes en las charlas fueron todas mujeres porque, como las gallegas, "son las que más participan en el ámbito educativo". Cruz Roja organizó actividades para entretener a los niños mientras sus madres contaban su odisea. Como la de la mujer suramericana, relata Lorenzo, que eligió venir a Galicia porque ése era el destino del primer bus que partía de Madrid tras aterrizar en Barajas. O la de aquella otra que al llegar descubrió que su pareja había formado otra familia.       <br />
              <br />
       En los coloquios con las madres gallegas e inmigrantes se utilizó la arquitectura y las tradiciones para destapar los puntos que las culturas tienen en común. "Se dieron cuenta de que las diferencias no son tan grandes", explica la profesora Lorenzo, "que no hay culturas superiores y que todas están influenciadas las unas por las otras".       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.elenamartincalvo.com/Un-grupo-investigador-ofrece-un-metodo-para-integrar-inmigrantes_a39.html</link>
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   <title>Los buenos propósitos son malos para la salud</title>
   <pubDate>Sat, 10 Jan 2009 08:01:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Compartir]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   Una asociación inglesa asegura que crean una imagen negativa de uno mismo
Anna Solana | 10/01/2009 | La Vanguardia.es
     <div>
      Año nuevo, vida nueva. Es lo que la tradición aconseja. Dejar atrás lo que no nos conviene y pasar página. Sin embargo, para Mind, asociación benéfica inglesa para la salud mental, eso es precisamente lo que no hay que hacer a principios de año.       <br />
       Ir más al gimnasio, un propósito clásico de Ano Nuevo       <br />
              <br />
       Los buenos propósitos como hacer dieta para perder el peso ganado con las comilonas de las fiestas, ir más al gimnasio o intentar hacer menos horas extras en el trabajo para dedicarlas a la familia y los amigos no son lo mejor para la salud.       <br />
              <br />
       Es más, según Mind, centrarse en querer arreglar estas pequeñas "imperfecciones" crea "una imagen negativa de uno mismo" que, a su vez, puede desembocar en "sensación de desespero, baja autoestima e incluso depresión leve."       <br />
              <br />
       El resultado todavía es peor cuando estos objetivos no se cumplen. Algo que ocurre a menudo. De hecho, Mind asegura que sólo una de cada 10 personas es capaz de mantener durante todo el año aquello que se propone el día 1 de enero.       <br />
              <br />
       En palabras del director ejecutivo de la asociación, Paul Farmer, "nos castigamos a nosotros mismos por lo que percibimos como nuestros defectos y nos fijamos metas poco realistas para cambiar nuestro comportamiento. Así, no es de extrañar que cuando no conseguimos cumplir lo que nos habíamos propuesto nos sintamos aún peor."       <br />
              <br />
       Por eso, según Farmer, para el 2009 "es mejor pensar positivamente en el año que tenemos delante y en lo que podemos conseguir".       <br />
              <br />
       Para lograrlo Mind propone algunos trucos: "ser más activo", o sea, hacer ejercicio, porque libera endorfinas y hace que la gente se sienta bien; "conectar más con la naturaleza", es decir, salir de la ciudad o de nuestro entorno habitual para desconectar; y aprender algo nuevo, por ejemplo otro idioma. Consejos que se parecen extrañamente a los típicos buenos propósitos de año nuevo.       <br />
              <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.elenamartincalvo.com/Los-buenos-propositos-son-malos-para-la-salud_a40.html</link>
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   <title>Gorrión montés de los Yariguies</title>
   <pubDate>Sat, 10 Jan 2009 02:50:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>Elena Martín Calvo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Qué hay de bueno]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; float:right; padding-left: 1ex;">
      <img src="http://www.elenamartincalvo.com/photo/1175467-1517984.jpg" alt="Gorrión montés de los Yariguies" title="Gorrión montés de los Yariguies" />
     </div>
     <div>
      Este gorrión fue descubierto hace un par de años en Colombia.        <br />
       Me parece delicioso. LLeno de colorido y ternura. 
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <photo:imgsrc>http://www.elenamartincalvo.com/photo/imagette-1175467-1517984.jpg</photo:imgsrc>
   <link>http://www.elenamartincalvo.com/Gorrion-montes-de-los-Yariguies_a42.html</link>
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